
La quietud, el desvelo y el dolor que se manifiesta son como la dulce vara de la conciencia.
La quietud te deja sensible a cualquier ruido interno, el desvelo te da luz a lo invisible y el dolor te muestra el camino mal transitado.
Para comenzar a moverme tengo que haber escuchado bien a aquellos ruidos que venían susurrándome al oído y no tenia tiempo de oír, para poder ver tengo que permitir que terminen de brotar aquellas lagrimas que produjo tanta luz que sensibilizo mis ojos y para poder transitar por el camino correcto tengo que sentir que mi cuerpo me acompaña, ni me retrasa o adelanta sino que me acompasa.
Y ahí si atenta, con la mirada clara y el camino elegido es imposible que no me encuentre con tu mirada…
TE AMO!
La quietud te deja sensible a cualquier ruido interno, el desvelo te da luz a lo invisible y el dolor te muestra el camino mal transitado.
Para comenzar a moverme tengo que haber escuchado bien a aquellos ruidos que venían susurrándome al oído y no tenia tiempo de oír, para poder ver tengo que permitir que terminen de brotar aquellas lagrimas que produjo tanta luz que sensibilizo mis ojos y para poder transitar por el camino correcto tengo que sentir que mi cuerpo me acompaña, ni me retrasa o adelanta sino que me acompasa.
Y ahí si atenta, con la mirada clara y el camino elegido es imposible que no me encuentre con tu mirada…
TE AMO!

2 comentarios:
Mi amor:
Me encantan tus palabras, espero que la charla que tuvimos sirva de base para un nuevo camino para que transitemos juntos, de la mano.
Te amo!
eso si que es amor! me encanta...
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