
Hoy después de levantarme y haber pasado no cualquier noche encendí mi equipo y comenzó una canción diciendo Maria Isabel, lo repitió tantas veces que me hizo recordar aquel encuentro con Maria Isabel…
La pequeña Maria Ysabel esperó muchos años a aquella mujer que regresara, ya no podía seguir mas tiempo detenida en aquel maravilloso y placentero mundo de niña ya había que seguir, faltaba mucho por vivir y mas si fuese como había sido hasta ahora.
Juntó sus cosas mas queridas, su muñeca, su libro, sus latitas y guardó todas sus imágenes mas preciadas en sus ojos porque no tenia cantidad de cosas materiales pero era millonaria de sensaciones, se llevó todo bien guardado en su corazón, era tanto que se sentía plena.
Comenzó el camino despacio, observando cada paso que daba, sabia que podría ser difícil sobre todo por como la había visto aquella vez pero debía seguir.
Caminó, caminó, pero no encontró nada ni un rastro, si quiera un recuerdo de que haya pasado por allí, un aroma por el que se haya detenido a sentir ya que amaba las flores y sentía los perfumes donde nadie los percibía pero no, no encontró nada.
Ya cansada de caminar se recostó en un tronquito que le regaló el camino y vencida por el cansancio se quedó profundamente dormida, tan dormida que nunca pudo volver a despertar, ya sus manos no eran tibias como en aquel encuentro estaban heladas, sin vida…quien sabe el tiempo que deambuló buscando a aquella mujer que nunca encontró…porque esa niña nunca supo que aquella mujer también murió en el mismo instante en el que se dejaron de sentir la tibieza de sus manos, con solo once años.

No hay comentarios:
Publicar un comentario